Acción contra el Hambre sigue trabajando en el sur y el centro del país, pero cada vez más los enfrentamientos obstaculizan el acceso de la ayuda humanitaria, agravando la situación de la población, que ya esa complicada antes del conflicto armado.
“En esta nueva crisis que sufre el país, esta nueva fase del conflicto es un factor agravante que viene a sumarse a la fragilidad de la población, que nos hacen temer el peor de los escenarios para la primavera, el periodo de entrecosechas en el que la gente ha acabado con sus reservas de alimentos”, comenta el director de operaciones de Acción contra el Hambre, Vincent Stehli.
Por el momento, la violencia ya ha causado 380.000 desplazados. Por ello, la organización de ayuda humanitaria recuerda que aunque los medios y la comunidad internacional hayan puesto la atención en el centro del país; el norte se está viendo muy afectado y se está quedando prácticamente aislado.
Acción contra el Hambre hace un llamamiento a todas las partes del conflicto para que dejen a los trabajadores humanitarios acceder de manera libre y directa a la población más vulnerable.