Fundación Pelayo quiso acercar un año más la magia del circo, a los jóvenes con discapacidad de estas asociaciones y todo ello fue posible gracias a la generosidad y solidaridad del grupo de empleados y familiares voluntarios, que cada año va creciendo y haciendo posible que esta iniciativa sea todo un éxito y que estos jóvenes pasen una jornada rodeada de trapecistas, payasos y espectáculos ecuestres.
El Gran Circo Mundial de La Vaguada fue el escenario elegido, en el que se dieron cita cerca de 80 jóvenes con discapacidad y 30 voluntarios, para acercar a estos chicos a un mundo de magia y diversión, facilitando su integración social y mejorando su calidad de vida.