Al mismo tiempo que 860 millones de personas sufren malnutrición y que a final de siglo la población aumentará casi en 2,5 millones; la mitad de los alimentos producidos en el mundo se desperdicia, según informaciones del periódico francés Le Monde.
Algunas de las causas que apunta el informe son las fechas de caducidad estrictas, las promociones "dos por uno" o las exigencias de los consumidores occidentales por los productos estéticamente perfectos. Sin olvidar, las malas prácticas agrícolas, las infraestructuras y los almacenes inadecuados.
Existen diferencias entre los países desarrollados y los que se encuentran en vías de desarrollo en lo referente al desperdicio. En los países en vías de desarrollo, las pérdidas en comida tienen lugar en el principio de la cadena de abastecimiento, entre el campo y el mercado. Causado por cosechas ineficaces o infraestructuras inadecuadas.
Según el estudio, a medida que el nives de desarrollo del Estado aumeta, el problema de desperdicio alimentario se desplaza hacia la cadena de producción, con deficiencias en las infraestructuras nacionales y regionales.
Un ejemplo es el sur asiático, dónde las pérdidas en arroz oscilan entre el 37% de China y el 80% de Vietnam.
En los países desarrollados el problema es distinto. El desperdicio de alimentos está causado por malas prácticas de marketing y por el comportamiento de los consumidores. En el Reino Unido, tal y como ejemplifica el informe, hasta el 30% de los cultivos de legumbres nunca se recolectan.
El derroche está presente en todos los niveles de la cadena de producción. Desde el uso de las tierras, el agua o la energía. 550 millones de m3 de agua se pierden por regar cultivos que nunca llegaran a los consumidores.
Ante estos datos, el IME llama a una acción urgente para evitar el desperdicio alimentario.