Según ha publicado la web Gastronomía&Cía, Polonia se suma a Francia, Alemania, Austria, Luxemburgo, Bulgaria, Grecia y Hungría en la prohibición de cultivos transgénicos. Esta medida se adopta por la sospecha de que este tipo de alimentos pueden tener un grave impacto sobre el medio ambiente y en las personas.
Por tanto, a partir del 28 de enero de este año, no se podrá cultivar en suelo polaco ni el maíz transgénico MON 810, ni la patata transgénica Amflora de BASF que en principio se desarrolló con fines industriales.
Greenpeace se siente satisfecha porque el gobierno de Polonia ha cumplido su palabra de prohibición en lo que respecta a transgénicos. Pero según la organización ecologista queda mucho por hacer. Greenpeace va a trabajar para que la Comisión Europea no levante estas prohibiciones tal y como lo ha intentado en anteriores ocasiones.