El recorte sin precedentes del 90% de la ayuda humanitaria será un paso atrás en la contribución que en la última década había alcanzado España en materia de cooperación.
El informe “Crisis alimentaria en el Sahel: ¿prevenir o curar?” que ha presentado Intermón Oxfam expone el papel de España en la emergencia que vive la zona y lamenta que deje de ser un actor relevante en la crisi alimentaria del Sahel.
La responsable de Advocacy Humanitario de Intermón Oxfam, Lara Contreras ha comentado que "con los recortes, la cooperación española no podrá seguir ayudando a las poblaciones que lo han perdido todo y tampoco podrá cumplir los compromisos ya adquiridos. Apostar por las personas que más sufren es una cuestión de voluntad política."
Desde la organización se calcula que el Gobierno debería aumentar los fondos humanitarios en 50 millones como mínimo, sumados a los 12 previstos en los presupuestos, para que España continúe manteniendo el prestigio internacional como donante humanitario.
Además que se mantendrían los compromisos ya pactados, como el adquirido con la región del Sahel por el presidente del Gobierno el pasado mes de septiembre ante la Asamblea General de Naciones Unidas.