El pasado 15 de diciembre, Canadá cumplió con lo que había anunciado un año antes, se retira del Protocolo de Kioto.
Según informa La Vanguardia, Canadá ha aumentado en un 17% sus gases con efecto invernadero desde 1990. Si en ese año emitía 589 toneladas, en 2012 la cifra se situó en los 692 millones. Por entonces, el país tenía que haber reducido sus emisiones un 6% cumpliendo con el Potocolo de Kioto.
El Ministro de Medio Ambiente, Peter Kent, aseguró que Canadá no podía cumplir con los compromisos de Kioto, lo que hubiera significado pagar 14.000 millones de dólares de los contribuyentes canadienses a otros países.
La respuesta de la oposición ha sido unánime, tildando la medida de vergonzosa para el país, una amenaza para la población futura y un daño para la imagen internacional de Canadá.
Con esta medida, el gobierno conservador del primer ministro canadiense Stephen Harper, se convierte en el priemero del mundo en retirarse del tratado tras su ratificación.