Desde siempre, las empresas farmacéuticas han sido el centro de críticas. Aunque el presente estudio mejora la puntaución de algunas de ellas, sigue poniendo el énfasis en que falta mucha investigación en las llamadas enfermedades olvidadas, las que más afectan a las personas pobres y que, justamente por ello, no interesan como negocio.
El informe Access to Medicine ha estudiado a 20 empresas y prácticamente todas han mejorado sus datos respecto a los anteriores, según publica El País. El estudio mide siete factores: la implicación de la dirección, con programas específicos evaluables de acceso a los medicamentos en cooperación con grupos de investigación y ONG; la transparencia y códigos de buenas prácticas en la comercialización de sus productos; la dedicación de recursos a I+D de enfermedades de países pobres, además de facilitar información a otros investigadores que trabajen en esta área; una política de precios específica; facilitar las patentes; ayuda a los Gobiernos implicados para que monten sus propias redes de distribución y farmacovilancia o la donación de productos.
Aunque se han identificado mejoras, también siguen habiendo prácticas poco éticas en ensayos clínicos. En esta materia, únicamente ocho de las 20 compañías aprueban; no obstante, son cinco más de las que aprobaban en 2010.
Las que superan esta mateira son por este orden: GSK, Johnson & Johnson , Sanofi, MSD, Gilead, Novo Nordisk, Novartis y Merck.