Profesionalización, transparencia y buen gobierno
Un total de 42 entidades han iniciado con el apoyo de la Fundación Lealtad un proceso de apertura con el objetivo de aumentar su nivel de financiación privada, a través del análisis de transparencia y buenas prácticas y de su participación en talleres de capacitación. Ignacio Garralda, fundador y vicepresidente de la Fundación Lealtad, ha destacado en la inauguración de la jornada que “el Tercer Sector español ha sido pionero en materia de transparencia. En los últimos 11 años, la Fundación Lealtad ha sido testigo de los avances logrados por las organizaciones que lo integran. Estos se han reflejado en una mayor disposición de las organizaciones a compartir información sobre su gestión y en las mejoras implantadas en su funcionamiento y su gobierno corporativo. En el actual escenario, especialmente complejo para las ONG, estas no han abandonando su compromiso con la transparencia”.
Por su parte, Francisco de Asís Babín, delegado del Gobierno para el Plan Nacional Sobre Drogas, ha señalado que “son las organizaciones que están más profesionalizadas las que ocupan un lugar primordial a la hora de dar un servicio a la sociedad, lo que también se nota en el lugar que ocupan a la hora de lograr conciertos y trabajar junto con las administraciones públicas. La transparencia, que mejora la capacidad en la captación de recursos de las ONG, tiene sentido en un país solidario que quiere saber a dónde va el gasto último de una sociedad organizada”.
La transparencia y el buen gobierno forman parte también de la agenda del sector público, y por ello, durante la presentación de la jornada Jaime Pérez Renovales, subsecretario de Presidencia, ha presentado los principales aspectos de la Ley de Transparencia, Acceso a la Información y Buen Gobierno de las Administraciones Públicas, y ha recordado que “se creará un portal de la transparencia que permitirá que a través de un único punto de acceso el ciudadano pueda obtener toda la información disponible”.
Los efectos de la crisis en las entidades del ámbito de las drogodependencias
Las entidades sociales del ámbito de las drogodependencias, caracterizadas por una excesiva dependencia de los fondos públicos, se están viendo especialmente afectadas por el recorte en su financiación que experimenta el Tercer Sector en España. Mientras que el promedio del peso de la financiación pública en el conjunto de las ONG de acción social analizadas por la Fundación Lealtad es del 54%, en el caso de las ONG de drogodependencias asciende hasta el 69% (15 puntos porcentuales más).
En este contexto, el 70% de las entidades de drogodependencias analizadas ha visto reducido su presupuesto como consecuencia de la crisis económica y el 57% sufre tensiones de liquidez. Estos porcentajes son menores en el conjunto de ONG de acción social analizadas (50% y 45%, respectivamente), lo que refleja que las entidades que trabajan en la prevención y atención de drogodependencias sufren en mayor medida los efectos de la crisis económica.
En este escenario, decidir a qué fuentes de financiación acceder, cómo transmitir el resultado de las acciones o qué herramientas usar para reportar el impacto de los fondos se convierten en decisiones determinantes para las ONG. Marian Ortega, analista y responsable de Formación de la Fundación Lealtad, ha explicado durante su intervención que “mejorar su capacidad de planificación desde el punto de vista del análisis permanente del entorno, de adaptación de la misión y la actividad de la entidad a la nueva realidad social y económica, y también desde el punto de vista del buen gobierno y de la transparencia, es un punto que puede resultar fundamental para la supervivencia de las entidades en las actuales condiciones de incertidumbre”.
Para Visitación Adán, presidenta de Basida “en la actualidad es imprescindible que las ONG demos una imagen de rigor y de transparencia en la gestión, no sólo por el escenario tan complicado que a nivel socioeconómico nos está tocando vivir, sino también, porque es muy importante que las empresas y donantes privados recuperen la confianza en las ONG. Para ello necesitan tener total seguridad de a quién y a qué se están destinado los fondos que donan”.
Por su parte, Beatriz Berzosa, directora Financiera de la Fundación Atenea, ha señalado que “una entidad que no trabaja por desarrollar sus instrumentos de rendición de cuentas y por comunicar lo que hace, cómo lo hace y por qué lo hace, tendrá muchas dificultades para mantenerse sobre todo en estos momentos de grandes incertidumbres y cambio de modelo”. En los dos últimos años, la Fundación Atenea ha logrado aumentar su porcentaje de fondos privados dentro de su estrategia de diversificación de fuentes de financiación, en línea con las recomendaciones de la Fundación Lealtad. Fruto de la experiencia acumulada, la entidad ha dado un nuevo enfoque a sus relaciones con empresas y otras entidades privadas para establecer con ellas alianzas con la finalidad de compartir objetivos e intercambiar conocimientos.
Al igual que Basida y Fundación Atenea, la Fundación Recal también ha puesto en marcha un proceso de mejora de la transparencia. En este caso, la entidad ha sido evaluada por la Fundación Lealtad y ya participa en la Guía de la Transparencia de las ONG. Según José Manuel Sainz, director de la Fundación Recal, “estas mejoras nos permitieron crecer tanto en recursos, usuarios atendidos, como en financiación privada y pública de una manera sostenida y consolidada, y contribuyeron a una mejor gestión de la entidad tanto en el día a día como en la dirección de la misma”.
Los avances logrados por las entidades del ámbito de las drogodependencias, presentados durante la jornada, dan sentido y valor al trabajo que desempeña la Fundación Lealtad. Una labor que se desarrolla a través de la participación de las entidades en la Guía de la Transparencia y las Buenas Prácticas de las ONG, y la intermediación en la colaboración con empresas e instituciones privadas. Además de la realización de talleres prácticos y formativos en los que las ONG participan de forma gratuita. Este esfuerzo ha convertido a las entidades españolas del Tercer Sector en pioneras en materia de transparencia y buen gobierno corporativo.