El conjunto de entidades estudiadas en este análisis tienen el objetivo de tener más de 1.000 seguidores y disponer de un mejor posicionamiento en Facebook y en Google.
Partiendo desde la excelencia de las entidades en materia de transparencia a través de estos nuevos canales de comunicación, el estudio publicad por el Observatorio de Economía Solidaria ha expuesto que muchas entidades siguen utilizando las redes sociales como si se tratara de la página web, es decir, que transmiten mucha información, pero no interactuan con los usuarios.
El estudio llega a la conclusión que las entidades sociales que luchan contra la exclusión social tienen todavía mucho camino por recorrer en el ámbito de la transparencia 2.0. “Existen muchas organizaciones que con una mentalidad 1.0 gestionan instrumentos 2.0. Nos encontramos ante una contradicción entre el mensaje y el canal.” comenta la gerente del Observatorio de Economía Solidaria, Anna Carballo.
El análisis destaca que este dato se da sobre todo son las entidades que cuentan con un mayor número de seguidores las que menos contestan a sus seguidores, por lo que, según los observadores, están desaprovechando la capacidad comunicativa que ofrecen las redes sociales y la interacción con los usuarios que brindan estos nuevos canales comunicativos.