La XVIII Conferencia de las Partes de la ONU sobre Cambio Climático (COP18) debe concretar varias de las ideas adoptadas en la anterior reunión, celebrada en Durban (Sudáfrica) en 2011, y lograr un nuevo acuerdo global de reducción de emisiones más ambicioso.
Hasta el 7 de diciembre, 17.000 delegados de 194 países tratarán de alcanzar un consenso en el Centro Nacional de Convenciones de la capital catarí y de evaluar los avances de los distintos países en la reducción de emisiones contaminantes. Según afirma Ecologistas en Acción en su web “la comunidad internacional se enfrenta al reto de vencer las poderosas resistencias de los mercados y lograr un segundo acuerdo para frenar el calentamiento global”.
La organización ecologista asegura que en la actualidad “nos encontramos en el mismo punto que hace tres años en Copenhague, cuando se buscaba un acuerdo climático internacional, consensuado, ambicioso y vinculante. Este nuevo acuerdo debe dar continuación al primer periodo del Protocolo de Kioto (2008-2012)”.
El periodo de extensión del Protocolo de Kioto se agotará en unos meses y la urgencia de un acuerdo que implique a todas las partes es evidente. Ecologistas en Acción subraya que sólo se podrá cumplir el objetivo si los representantes políticos de los países presentes no son influidos por el poder de los mercados y las empresas que los controlan.