Esta actividad se enmarca en la campaña global Detox que Greenpeace lleva a cabo para conseguir que el sector textil deje de utilizar sustancias tóxicas para la salud y el medio ambiente. Concretamente más de mil voluntarios han llevado a cabo acciones de protesta similares en 80 ciudades de 20 países.
Greenpeace, dentro de su campaña Detox, reclama a Inditex que acepte un compromiso creíble con el medio ambiente para eliminar el uso y vertido de sustancias químicas peligrosas en todo su proceso productivo para el año 2020. Además, la organización ecologista exige a la empresa transparencia y que divulgue toda la información de los vertidos de sus proveedores.
"Es importante que las empresas de moda reconozcan el grave problema de contaminación del agua que provoca el modelo de producción textil actual, que asuman su responsabilidad al respecto y que tomen medidas urgentes para combatirla. La moda tiene que dejar de costarle tan caro al planeta", ha declarado Sara del Río, responsable de la campaña de Tóxicos de Greenpeace España.