"Nuestra lucha estaba logrando pasar de la concepción de las personas con discapacidad intelectual como sujetos pasivos –objeto de la beneficencia, la caridad y la compasión–, a sujetos activos que participan cada vez más en la sociedad trabajando, accediendo a una educación normalizada, participando en actividades de ocio integradas en la comunidad, etc. Ahora, este colectivo, que alcanza en España una cifra superior a las 100.000 personas, se ve de nuevo abocado a la exclusión, al limitarse sus oportunidades de relación con la comunidad y, con ello, su plena ciudadanía", explica FEAPS en su página web.
Estas movilizaciones pretenden llamar la atención sobre el efecto de estos recortes, y reclamar una garantía de apoyos y servicios para que nadie pueda quedar fuera de la cobertura social.
FEAPS contribuye a que cada persona con discapacidad intelectual o del desarrollo tenga su propio proyecto de calidad de vida y pueda lograr su inclusión como ciudadana de pleno derecho y su participación en la sociedad en igualdad de condiciones que el resto. Es un movimiento asociativo formado por 891 entidades repartidas por el territorio español, que representan a más de 106.700 personas con discapacidad intelectual, 235.000 familiares, 24.000 profesionales y 8.000 personas voluntarias.