Por ello, el presidente de la Fesbal, José Antonio Busto, pidió al presidente Mariano Rajoy y al ministro de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, que el Gobierno supla estos recortes y garantice “lo que Europa ya no puede hacer”. Según el presidente de la Fesbal, a partir de 2014 el presupuesto de este programa caerá de 3.500 a 1.500 millones de euros en 7 años, lo que implicaría una dotación de 141 millones anuales para todos los Estados miembros.
Si se compara con los 500 millones de euros de 2012 (de los que a España correspondieron 84), “se aprecia la importancia de esta caída”, precisó Busto. Además, prosiguió, estas ayudas “perderían su carácter finalista y se integrarían en una especie de Fondo de Cohesión Social”, con lo que ya no estaría garantizado que todo se destine a alimentación.
En su opinión, este nuevo presupuesto supondrá “la desaparición” del programa de ayuda alimentaria, de ahí la necesidad, a su juicio, de que el Gobierno “supla” los recortes para asegurar la atención de las personas que quedarán fuera.
“El desarrollo de un país depende de la alimentación que recibe su población”, aseguró, y añadió que “estaríamos hablando de dejar desatendidos a un millón de personas a partir de 2014”.
En 2012, España recibió 84 millones de euros del Programa de Ayuda Alimentaria de la UE, que el Ministerio de Agricultura entregó a los Bancos de Alimentos y a Cruz Roja para emplearlos en la adquisición y reparto de comida entre los más necesitados.