BP se declara culpable de 11 cargos de negligencia relacionados con el fallecimiento de los empleados, de otros dos relacionados con los daños al medio ambiente y de uno más por obstrucción al Congreso. Este reconocimiento de culpa supone, en cifras, el desembolso adicional a las autoridades federales de 4.500 millones de dólares, de los cuales 1.260 millones son en concepto de multa. Los pagos se realizarán a plazos durante un periodo de cinco años.
“No hay duda de que este anuncio histórico representa un paso adelante crítico, y pone de relieve la determinación del Departamento de Justicia de mantenerse del lado de las comunidades afectadas en el golfo de México”, ha afirmado el fiscal general, Eric Holder. “La resolución de hoy no supone el final de nuestros esfuerzos. De hecho, la investigación criminal sigue abierta, y seguiremos las pistas y perseguiremos cualquier delito sobre el que existan evidencias”.
“Todos en BP sentimos profundamente las pérdidas humanas ocasionadas por el accidente de la plataforma Deepwater Horizon así como el impacto del vertido en la región de la costa del Golfo”, ha afirmado el ejecutivo jefe de la empresa, Bob Duley, en un comunicado recogido por el diario El País. “Pedimos disculpas por nuestro papel en el accidente, y como demuestra nuestra resolución de hoy con el Gobierno, hemos asumido las responsabilidades de nuestros actos”.