Según informa el diario El País los imputados llegaron a pedir 140 toneladas del Banco de Alimentos, con los que alimentaban a residentes de plazas privadas, y también usaron tarjetas de 66 residentes fallecidos para retirar productos sanitarios a coste cero.
A través de un comunicado, el Banco de Alimentos de Cádiz ha calificado de "desalmada" la conducta de las personas que han sido puestas a disposición judicial con motivo de la denominada "Operación Pócima" de la Guardia Civil.
Esta organización ha felicitado a la Guardia Civil por el éxito de las investigaciones que han conducido a desmantelar "un grupo de estafadores que utilizaron la labor solidaria" que desarrollan "para hacer negocios ilícitos y estafar a ancianos".
"El Banco de Alimentos es también víctima de estos hechos, al igual que las personas que estaban ingresadas en las residencias de ancianos", ha señalado el comunicado, que ha explicado que la práctica que ha desenmascarado la Benemérita "ha supuesto la pérdida de 140.000 kilogramos de existencias que habrían podido destinarse a personas que perentoriamente lo necesitan".