El Smart City Expo World Congress, que se celebra en Barcelona del 13 al 15 de noviembre, traerá a la capital catalana líderes en smart cities, uno de los posibles motores de la recuperación económica.
Para la ocasión, Schneider Electric ha traído, una vez más, a los máximos representantes de la compañía la congreso para presentar sus novedades. "Schneider Electric vuelve al Smart City Expo World Congress para demostrar que la transición hacia las ciudades inteligentes puede ser real a corto plazo y asumible en el contexto actual" ha asegurado el Country President de Schneider Electric para la zona Ibérica y Senior Vice President de Sudamérica, Enrique Valer.
La compañía, especialista global en gestión de la energía, presentará en Barcelona su propuesta para que las ciudades del futuro continuen mejorando sus procesos. El programa se basa en cinco pasos: establecimiento de objetivos y estrategia para conseguirlos, implementar la tecnología para mejorar la eficiencia de las ciudades, optimizar la integración de todos los subsistemas, innovación para cubrir las necesidades de las ciudades y estrechar lazos de colaboración entre los diversos actores implicados (administraciones, ciudadanos y empresas).
El gran objetivo de Schneider Electric es poder conseguir generar resultados a corto plazo, que sean percibidos por los ciudadanos, sin la necesidad de hacer una gran inversión.
Dentro del Smart City Plaza, una de las novedades del congreso que reproduce Barcelona en una pequeña porción para mostrar las tecnologías en un entorno real, Schneider Electric presentará cuatro demostraciones basadas en datos reales. La primera, el Summit Energy Resource Advisor, tiene el objetivo de gestionar los recursos y las facturas para reducir las emisiones de CO2. La segunda de mostración se centrará en una sistema para la gestión de edificios, hogares y centros de datos. Los dos últimos se basan en un sistema inteligente de tráfico y una solución para la recarga de vehículos eléctricos.
Schneider Electric y su empresa Telvent trabajan en 200 ciudades de todo el mundo en las que han conseguido unos resultados muy positivos como la reducción de un 20% de las congestiones de tráfico o la disminución de un 15% de las pérdidas de agua.