La Fundación Unique trabajará fundamentalmente con jóvenes desempleados menores de 30 años, personas con discapacidad, mayores de 45 años y mujeres víctimas de violencia de género. Javier Ayuso, director general de la compañía, señala que “la misión de la Fundación Unique es acompañar y apoyar la búsqueda de empleo de estos colectivos, realizando todo el proceso necesario para alcanzar el objetivo con éxito”.
Servicios de la Fundación Unique
La Fundación Unique desarrollará programas en colaboración con empresas e instituciones para fomentar los vínculos de esas entidades con las estrategias de igualdad de oportunidades. Estas acciones formarán parte de un proyecto multidisciplinar que abarcará diferentes áreas de la empresa y de su entorno, mitigando paulatinamente aquellas circunstancias que impiden la contratación directa de personas con discapacidad.
La formación, que será uno de los ejes centrales de la Fundación Unique, tendrá dos vertientes: la de mejorar la empleabilidad de las personas en riesgo de exclusión a través de cursos y talleres específicos, y la destinada a adaptar los departamentos internos de las empresas a los criterios de diversidad, discapacidad y accesibilidad universal. Además, la Fundación Unique ofrecerá becas destinadas a personas en riesgo de exclusión social, para el aprendizaje de destrezas, habilidades y conocimientos concretos.
En el campo de la I+D+i, la Fundación trabajará en el diseño de aplicaciones para móviles y tablets con software adaptado a distintas discapacidades.
La Fundación Unique celebrará periódicamente seminarios en los que personas con discapacidad narrarán, en primera persona, los retos, obstáculos, soluciones y motivaciones de su vida diaria. Con esta iniciativa la Fundación pretende ofrecer información relevante y práctica sobre su realidad a las empresas e instituciones susceptibles de contratación. “Hay organizaciones que están deseando contratar a personas con discapacidad, pero no saben cómo hacerlo”, asegura Javier Ayuso, quien recuerda que, según la LISMI (Ley de Integración Social del Minusválido), todas las empresas de más de 50 trabajadores deben cubrir el 2% de su plantilla con personas con discapacidad.