En sus palabras de agradecimiento por la concesión del premio, Mario Migueláñez, director general de la marca, señaló que “es muy gratificante que se reconozca el esfuerzo que desde la empresa se está haciendo por proteger a aquellos que tienen dificultades o se encuentran en una aparente posición de debilidad. Creemos firmemente que una sociedad madura no es tal si abandona a aquellos miembros a los que se les presentan mayores dificultades”.
El jurado de los premios, presidido por Ignacio Sandoval, presidente de la Fundación Puentes del Mundo, ha resaltado la implicación activa de Migueláñez en la integración social y laboral de personas con discapacidad durante la segunda edición de la campaña Sonrisas Dulces en favor de la Fundación Carmen Pardo-Valcarce (FCPV) dedicada a esta labor, y que ha marcado un hito en la acción social de la empresa.
Al margen de la donación económica, que alcanzó los 19.050,70 Euros, la campaña sirvió para concienciar a la sociedad acerca de la necesidad de eliminar prejuicios y favorecer la contratación de personal con discapacidad intelectual, pues “aportan un valor extraordinario a las empresas y a la sociedad en general”, según señaló Migueláñez.
Tras la campaña la empresa llegó a un acuerdo con la FCPV para la contratación de 20 trabajadores de su plantilla que actualmente envasan uno de sus productos más emblemáticos: las piñatas. Desde 2010 Migueláñez organiza la campaña Sonrisas Dulces, una campaña en favor de una fundación, asociación u ONG distinta cada año. En los próximos días Migueláñez lanzará la tercera Campaña Sonrisas Dulces.