El Teaming, una iniciativa de microdonaciones que fomenta la solidaridad entre los empleados y el trabajo en equipo, consiste en que cada trabajador participante descuente un euro de su nómina, que se destina a un fondo común. De esta forma, este fondo va aumentando cada mes, hasta reunir la cantidad suficiente para respaldar un proyecto social elegido por los propios "teamers".
La idea se puso en marcha tras una charla de Jil Van Eyle, creador del concepto, dentro de la iniciativa “Think Outside The Box” para potenciar la cultura de la innovación en Cinfa. "Las palabras de Jil nos hicieron pensar que nosotros, las personas de Cinfa, también podíamos poner nuestro granito de arena, y la empresa nos dijo que duplicaría la cantidad reunida, así que decidimos lanzarnos a ello. Hasta el momento, ya somos 160 'teamers' en Cinfa, y se presentaron 16 proyectos solidarios, de los que elegimos tres por votación", cuenta Edurne San Román, del departamento de Compras, que impulsó la iniciativa dentro de la empresa. "Entre todos hemos logrado el dinero suficiente para que Aitor reciba su tratamiento, y ahora esperamos seguir colaborando con otros proyectos que también necesitan apoyo económico. No se trata de cambiar el mundo, pero sí de hacerlo un poco mejor para todos".
Para Jil Van Eyle, creador del concepto, "en muchas ocasiones, las acciones de responsabilidad social en las empresas surgen de iniciativas que van de arriba abajo y los trabajadores no se sienten identificados. La experiencia de Cinfa demuestra cómo los propios trabajadores pueden poner en marcha proyectos solidarios que les motivan y en los que participan de principio a fin. Sin duda, son las personas de Cinfa las que han hecho posible que Aitor pueda disfrutar de una vida mejor".
A partir de ahora, las aportaciones económicas que se reúnan se destinarán al segundo proyecto solidario elegido por los “teamers” de Cinfa: la Asociación Ciezana de Familiares de Personas con Enfermedad de Alzheimer y Otras Demencias (ACIFAD), una entidad sin ánimo de lucro, cuyo fin es mejorar la calidad de vida de las personas con Alzheimer y sus familiares.
La historia de Aitor
Aitor nació el 25 de abril de 2011, nueve semanas antes de tiempo y con un peso de 1,3 kg. Presentaba una hipotonía grave - no tenía tono muscular ni fuerza-, por lo que fue ingresado en la UVI de neonatos del Hospital Virgen del Camino, donde permaneció tres meses. Durante ese tiempo, sus movimientos eran mínimos y apenas podía respirar. Necesitó una sonda nasogástrica para alimentarse hasta el cuarto mes de vida y estuvo conectado a un respirador artificial. Cuatro meses después de nacer, fue diagnosticado con el Síndrome Prader Willi, una enfermedad muy infrecuente que le convertía en el primer caso pediátrico diagnosticado en el Hospital Virgen del Camino.
Este trastorno genético incluye baja estatura, retraso mental o trastornos de aprendizaje, desarrollo sexual incompleto, problemas de comportamiento característicos, bajo tono muscular y una necesidad involuntaria de comer constantemente. Las necesidades de un bebé con SPW son muchas y en el caso de Aitor, debido a su bajo tono muscular, precisa que se trabaje con él el aspecto motor (fisioterapia), la estimulación cognitiva y el aspecto del lenguaje y logopedia (masticación). La Atención Temprana en casos de SPW es fundamental, ya que los estímulos externos influyen sobre el cerebro del bebé haciendo que se desarrolle mejor.
Por ese motivo, los padres de Aitor decidieron llevarle del Centro de Estimulación Temprana y Psicología Infantil de Pamplona, donde el pequeño está recibiendo tratamiento y asistencia para desarrollar las capacidades necesarias para alcanzar una buena calidad de vida. Fue su propia madre, Lucía Seminario, una trabajadora de Cinfa, quien presentó este proyecto entre los candidatos al Teaming.