El ayuntamiento de la segunda ciudad británica más poblada ha perdido un litigio al que intentó despojar de todo sesgo sexista, alegando en su defensa que las 174 trabajadoras afectadas sobrepasaron el margen de seis meses estipulado para solicitar las bonificaciones salariales.
Según publica el diario El País, la decisión del Supremo afecta a todos aquellos trabajadores (sin discriminación de género) que estuvieron empleados en el consistorio a partir de 2004. Ahora esta sentencia sienta precedente en el Reino Unido y abre la puerta a otras reclamaciones similares.