En definitiva, la investigación pone de manifiesto que la difícil coyuntura económica actual está acentuando notablemente el tradicional modelo español de emancipación juvenil, que ya de por sí es tardío. Esta es una de las principales conclusiones de la investigación sociológica “Jóvenes y emancipación en España”, realizada por la FAD y Obra Social Caja Madrid.
Desde la perspectiva económica, la crisis internacional está afectando fundamentalmente a dos indicadores estructurales (paro y vivienda) que condicionan y dificultan la posibilidad de emancipación juvenil. De hecho, según datos de 2010, sólo el 46,8% de los jóvenes españoles de 25 a 29 años está emancipado. El primer indicador que influye es, sin duda, la tasa de paro juvenil que alcanza un 52,1% y en la que España se encuentra a la cabeza de Europa junto con Grecia cuando en Alemania no llega al 8%.
El segundo es el precio de la vivienda que en la última década ha subido muy por encima de su valor real. Pese a estabilizarse o bajar tras 2008, la adquisición de una vivienda aún implica una capacidad de endeudamiento por encima de lo posible. Tampoco el alquiler parece ser una alternativa fácil ya que los y las jóvenes que trabajan deben dedicar una media del 42% de su sueldo para poder alquilar una vivienda y sólo el 55% de esos y esas jóvenes que trabajan pueden hacer frente a todos sus gastos.