Ahora la vicepresidenta y responsable de Justicia, Viviane Reding, deberá modificar su propuesta para que, manteniendo el objetivo de garantizar el equilibrio entre géneros en las empresas, se ajuste a la jurisprudencia y respete el principio de subsidiariedad. Eso sí, el plan es que siga siendo una directiva y no sólo una recomendación voluntaria.
La propuesta original de Reding que ha sido tumbada contemplaba imponer una cuota del 40% del sexo infrarrepresentado en los puestos no ejecutivos de los consejos de administración de las grandes empresas de aquí a 2020. La norma no afectaba a las pequeñas medianas y pequeñas, es decir, a las que tienen menos de 2.050 empleados o ingresos anuales inferiores a los 50 millones de euros.