La tradición secular española de fomento de la Responsabilidad Social de la Abogacía ha facilitado la rápida asunción de este concepto en nuestro país. Los abogados en España han prestado gratuitamente asistencia jurídica a los más desfavorecidos desde hace más de siete siglos y hasta fecha muy reciente, en la que el turno de oficio comenzó a ser retribuido. No obstante, la abogacía española mantiene el espíritu secular de responsabilidad y solidaridad, como parte inherente a su labor.
La colaboración de la abogacía con las ONG, así como la misión de los colegios de abogados en su papel de organizaciones abiertas y al servicio de intereses generales, están llamados a ser lugar de encuentro de profesionales, despachos, ONG, universidades y empresas. Incentivar el voluntariado de servicios sociales, colaborar con ONG en la satisfacción de sus necesidades de servicios jurídicos pro bono y ayudar a las universidades en la mejor formación de los abogados, son los retos a los que se enfrentan los distintos actores.