El campo de colaboración entre la Fundación Adecco y la UPM, que cuenta con una Unidad de Atención a la Discapacidad, será amplio. Desde la adaptación de puestos de estudio para hacerlos accesibles al mayor número posible de estudiantes al establecimiento de programas de derivación e inserción laboral de estudiantes con discapacidad o la elaboración de materiales de divulgación y sensibilización.
El acuerdo engloba otras acciones que pueden favorecer directa o indirectamente la integración: financiación de matrículas de postgrados, material académico, becas de formación, prácticas en empresas u organización de cursos. También la participación en ferias, jornadas, seminarios u otras actividades relacionadas con el empleo y la discapacidad.
El rector de la UPM, Carlos Conde, destacó durante la firma del convenio la buena valoración que tienen las personas con discapacidad en las empresas. “Su vocación de sacrificio, de lucha, es muy superior a la que muestran otros trabajadores”. Asimismo, recordó la obligación de dedicarles una atención especial, en la medida en que cuentan con menos oportunidades, tarea en la que ya viene trabajando la UPM, por ejemplo, con “la mejora de las infraestructuras que les permiten desarrollar su actividad” en el campus.
El director general de la Fundación Adecco, Francisco Mesonero, llamó la atención sobre las dificultades de las empresas para encontrar trabajadores cualificados que tengan alguna discapacidad. “Debemos conseguir romper ese miedo que tienen para mostrarse como personas con discapacidad”. Un temor que a veces también existe en las propias compañías a la hora de las contrataciones, reconoció.