España es el país de toda la Unión Europea donde más ha crecido el porcentaje de población que rechaza en todo caso un aumento de la ayuda al desarrollo, una opción defendida por el 26% de los españoles, nueve puntos más que hace un año.
Según los datos del último Eurobarómetro recogidos por Europa Press, sólo el 36% de los españoles considera además que se debería mantener el nivel de ayuda al desarrollo prometida, cinco puntos menos que hace un año. Este porcentaje sitúa a España como el segundo país con menos ciudadanos a favor de mantener los compromisos en ayuda al desarrollo, sólo por detrás de Bulgaria, donde sólo el 22% de su población lo defiende.