Según publica BusinessGreen, entre los factores que se deben tener en cuenta destacan las emisiones de carbono generadas por la electricidad utilizada, que varía en función del país, así como la eficiencia energética del centro de datos y en qué medida se utilizan los equipos. Es por este motivo, que el estudio concluye que los centros de datos que funcionan a bajas capacidades no son tan eficientes como los que tienen un uso intensivo.
David Symons, director de Medio Ambiente y Energía del PSA, afirma que el informe demuestra que "no todas las nubes creadas son iguales" y, por este motivo, las PYME deberían pedir a sus provedores de cloud computing la eficiencia energética y las emisiones de carbono de los servicios que prestan.