La labor que realizarán ambas entidades beneficiará a 120 personas con discapacidad y se desarrollará en un doble aspecto. Por un lado, en la formación continua para la mejora y mantenimiento de su empleo, así como en la mejora de empleabilidad de aquellas personas que se encuentran en situación de desempleo. El objetivo de este primer año es mejorar su empleabilidad en un 60% y conseguir al menos que un 10%, se integren laboralmente. La intención de ambas instituciones es dar continuidad al proyecto para duplicar en cinco años el número de personas con discapacidad atendidas cada año, esto es, pasar de 120 a 240 beneficiarios anuales.
La metodología de Proyecto Aura
Los participantes que se incorporan al Proyecto Aura siguen una formación que incluye un programa individualizado de la mejora de su autonomía personal, habilidades sociales, desplazamientos autónomos, conocimiento del programa y actitud hacia el trabajo
Los participantes empiezan unas prácticas en las empresas acompañados de un profesional del Proyecto Aura (formación en situación real). El preparador laboral acompaña al participante durante estas prácticas que tienen una duración de entre 2 y 4 meses. Después de este periodo de aprendizaje y cuando el candidato/a conozca bien su puesto de trabajo y manifieste una actitud correcta, la empresa lo contratará según las condiciones legales contractuales establecidas. Además, durante el proceso se atiende individualmente, se asesora y realiza una evaluación continuada en la empresa para asegurar la continuidad y la promoción en el puesto de trabajo. Se lleva a cabo mediante entrevistas individualizadas tanto al participantes como a la empresa que quedarán registradas en un protocolo de seguimiento.