A través de la campaña "Por ser niña", la ONG Plan defiende la necesidad de que Naciones Unidas nombre un día en el que la atención internacional se centre en las menores y la situación de pobreza y doble discriminación, por genero y edad, en la que viven millones de ellas por el simple
hecho de ser niñas.
"Tener educación no es sólo saber leer y escribir. Una niña necesita al menos nueve años de educación de calidad y hoy por hoy la realidad es que las niñas de los países menos desarrollados siguen teniendo limitado su derecho a la educación y además la educación que reciben no las prepara para la vida", ha explicado Concha López, directora general de PLAN Internacional en España durante la celebración del coloquio.
Principales conclusiones del informe "Por Ser Niña"
En el coloquio se presentaron las principales conclusiones del Informe 2012 "Por Ser Niña", un estudio que la ONG Plan elabora cada año, desde 2007, sobre la situación de las niñas en el mundo. Bajo el nombre “Aprender para la vida” el informe de este año analiza el acceso a la educación de las niñas y la calidad de la misma.
Este estudio llega a la conclusión que la educación primaria no es suficiente. Según la organización, se ha alcanzado el 97% de paridad en los registros en primaria a nivel mundial, pero en secundaria continúan existiendo grandes disparidades entre niños y niñas. Para poder formar parte real y generar un impacto positivo en el mundo laboral y, a la vez, desarrollar sus mejores capacidades como adulta, las niñas deben tener como mínimo 9 años de educación de calidad.
La niñas y adolescentes continúan siendo identificadas principalmente por su rol reproductivo y sexual: la combinación de pobreza y la discriminación tienen un mayor impacto en la educación de las niñas que de los niños. Las niñas, especialmente las adolescentes, enfrentan situaciones como la violencia sexual dentro y fuera de la escuela, el matrimonio temprano, la reticencia de los padres a invertir a largo plazo en la educación de las niñas, frente a la ventaja inmediata de
tenerlas como ayudantes en las tareas domésticas y la mala calidad de la educación que junto con la perpetuación de los estereotipos de género limita el desarrollo de las niñas.