El estudio realizado por Ecologistas en Acción pone de relieve que los contaminantes que más problemas de salud originan en el Estado español durante 2011 son las partículas en suspensión (PM10 y PM2,5), el ozono troposférico (O3), el dióxido de azufre (SO2) y el dióxido de nitrógeno (NO2). Para la valoración del porcentaje de población española que respira aire contaminado se han tenido en cuenta todos estos contaminantes.
Al igual que en los años siguientes a 2007, durante 2011 se registra una pequeña reducción de los niveles de contaminación con respecto a años precedentes, algo que –como viene apuntando esta organización ecologista– sigue ocurriendo más por razones coyunturales que por la aplicación de medidas planificadas y orientadas a mejorar la calidad del aire. Entre las causas de esta situación destacan: la reducción de la movilidad originada por la crisis (el consumo de combustibles de automoción en 2011 es un 14,8% inferior al de 2007, aunque se ha experimentado un repunte en 2011); la disminución de la actividad industrial debido a la coyuntura económica; y por último, la evolución del parque automovilístico hacia vehículos más pequeños y eficientes y, por tanto, menos contaminadores.
Falta de medidas de prevención
Los Planes de Mejora de la Calidad del Aire y los Planes de Acción para reducir esta contaminación, obligatorios según la legislación vigente, en muchos casos no existen, y en otros apenas si tienen efectividad por falta de voluntad política de acometer medidas estructurales. Estos planes son responsabilidad de las Comunidades Autónomas y de los Ayuntamientos.
La organización ecologista denuncia que a pesar que el anterior Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino aprobó in extremis un Plan Nacional de Mejora de la Calidad del Aire, éste no se ha puesto en marcha. Por su parte, el actual Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente ha señalado que pretende modificar dicho plan y la Ley de Calidad del Aire para hacerlos “más realistas”, algo que no invita al optimismo sobre la ambición para reducir la contaminación.
Reducción de la contaminación
Ecologistas en Acción recuerda que las principales vías de actuación para reducir la contaminación del aire pasan por la disminución del tráfico motorizado, la reducción de la necesidad de movilidad y la potenciación del transporte público (en especial el eléctrico), además de dar facilidades a los medios no motorizados en las ciudades. Por su lado, para mejorar el aire de las zonas industriales la mejor estrategia es la adopción generalizada de las mejores tecnologías industriales disponibles y la reducción drástica de la generación eléctrica por centrales térmicas.