Cuando la madrileña Teresa Ordás recayó en la encuesta del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente que afirmaba que sólo un 20% de los alimentos donaban sus productos a punto de caducar puso el grito en el cielo. Entonces creó la campaña de recogida de firmas para "atender cada día a más ciudadanos necesitados por dificultades económicas".
Gracias a las 100.000 firmas recogidas, Ordás ha empezado una campaña de crítica contra los supermercados. Reconoce que los supermercados cuentan con iniciativas de donación, pero afirma que estas "no son continuadas en el tiempo" y que no evitan que, por "su complejidad en la distribución", muchos productos frescos sean desechados diariamente.
Por ello, la madrileña ha empezado a reclamar "un acuerdo excepcional para que estos productos que ya no pueden ser comercializados se distribuyan diariamente a organizaciones sociales y ONG locales para paliar las necesidades de alimentación de los más desfavorecidos".