01/10/2012 09:18:21

ACH: 'Los países pobres están pagando la mayor parte de la factura de la ayuda a la nutrición'

Acción Contra el Hambre denuncia que se necesitan 9.000 millones de euros anuales para hacer frente a la desnutrición aguda

"Los países pobres están pagando la mayor parte de la factura de la ayuda a la nutrición". Ésta es la principal conclusión del segundo informe “Aid for nutrition” de Acción contra el Hambre, que investiga soluciones para hacer frente a la falta actual de inversión en ayuda a la nutrición. El primer informe, editado a principios de 2012, se centraba en la forma de dar un seguimiento adecuado a las inversiones en nutrición y ponía en relieve que, entre 2005 y 2009, solo se había hecho efectivo el 1% de los 9.000 millones de dólares que se necesitan anualmente para hacer frente a la desnutrición en todo el mundo.

El segundo informe “Ayuda a la nutrición: usar financiación innovadora para erradicar la desnutrición” da un paso más explorando el futuro de la financiación de programas nutricionales que resultan esenciales para reducir la desnutrición a largo plazo. El informe prevé que los costes para ampliar los programas nutricionales seguirán siendo altos en los próximos años.

A menos que se hagan ahora esfuerzos decisivos, en 2025, cuando muchos de los países que hoy soportan el peso de la desnutrición deberían estar más desarrollados, las previsiones más optimistas advierten que todavía serán necesarios 7.000 millones de euros anuales en todo el mundo para afrontar de forma eficaz el problema de la desnutrición, asumiendo que el crecimiento demográfico sea el hoy previsto y que las inversiones en este sector se mantienen estables.

La investigación y el informe posterior realizados por el Instituto de Estudios para el Desarrollo (Institute of Development Studies) y Acción contra el Hambre explora opciones para dividir los costes de la ayuda a la nutrición entre fuentes nacionales de los países en desarrollo y donantes externos. Habitualmente, los donantes externos cubren los costes materiales de las intervenciones, mientras que el dinero del personal dedicado a ello corre por cuenta de fuentes nacionales. Si esto sigue así, se corre el riesgo de que los países con más alta carga de desnutrición, normalmente los más pobres, enfrenten los costes más altos para hacer frente al problema, ya que muchas intervenciones requieren más inversión en personal que en materiales.

El informe explora también distintos mecanismos para conseguir fondos adicionales, tanto para los gobiernos de los países en desarrollo como los entes regionales e internacionales. Se analiza el potencial de mecanismos innovadores como soluciones basadas en el mercado (incluidos impuestos a las transacciones financieras o sobre las emisiones de CO2).

Sandra Mutuma, autora del primer informe Aid for Nutrition explica que “aquel informe destacaba la preocupante falta de ayuda destinada a inversiones directas en nutrición: los fondos invertidos en nutrición solo están llegando a algunas intervenciones, a algunos de los que las necesitan y solo parte del tiempo necesario, minando así algunos de los principios básicos para una ayuda eficaz. El segundo informe ofrece esperanza demostrando que el reto está dentro de nuestro alcance”

Los dos informes urgen a los donantes y a los gobiernos de los países en desarrollo a aumentar la inversión en intervenciones directas en nutrición y a ser más transparentes en su rendición de cuentas, de modo que pueda hacerse un mejor seguimiento de los logros obtenidos. También complementa la investigación existente sobre intervenciones directas en nutrición con investigación sobre intervenciones indirectas, que abordan las causas subyacentes de la desnutrición, con el fin de asegurar un enfoque sólido y holístico.

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