World Access for the Blind y Kish han enseñado a 500 estudiantes de 25 países cómo utilizar los chasquidos para ubicarse en el entorno. El eco que devuelven las superficies sólidas permite a los ciegos establecer dónde están, qué tienen enfrente. Kish ha practicado este método durante años hasta llegar a perfeccionar la técnica.
Se trata del mismo mecanismo que utilizan los murciélagos; emitir un sonido -que son ondas físicas- y escuchar como rebota en superficies también físicas. De esta manera, la persona puede "ver" las diferencias en términos de estructura y orientarse. Kish produce entre dos y tres chasquidos por segundo.
Sin embargo, no todos los ciegos se sienten cómodos con los chasquidos. Algunos, especialmente los adultos, creen que ayudan a fomentar una mala imagen del colectivo. Por otro lado, no todos los sordos tienen tanta capacidad auditiva, aunque siempre cuenten con el oído para orientarse. Kish dedica su tiempo a entrenar a ciegos en este método que él denomina FlashSonar.