Las empresas que se dedican a la gestión y tratamiento de estos residuos afirman haber perdido 150.000 euros sólo en 2011, alrededor de un 30% de sus beneficios. Compañías como Recyclia, Ecotic o Recilec hace tiempo que denuncian la situación e, incluso, alguna ha llegado a contratar detectives privados para que constaten esta realidad.
A pesar de las quejas, las administraciones no están remediando la situación. De hecho, la Guardia Civil acumula pocas denuncias por este tipo de robos. El gerente de Recilec, Leonardo Díaz Pineda, afirma que “los ayuntamientos, que son los que deberían denunciar los robos en los puntos limpios, claramente no lo están haciendo. Un alcalde me llegó a decir que no les interesa arreglar este problema porque así los cinco u ocho ‘‘chorizos’’ del pueblo no roban el bolso, el coche o en la casa de los vecinos. De ahí que no haya denuncias”.
Al margen de los pequeños hurtos, detrás del robo de aparatos eléctricos y electrónicos hay toda una trama mafiosa organizada que se está beneficiando de la inacción de la Administración.