La Iglesia también se suma al cuidado del medio ambiente a través de la compra de estos dos vehículos. Uno de ellos ya ha sido entregado en la residencia de verano del Papa y el otro pronto estará a disposición de Benedicto XVI. En un tiempo, el fabricante también renovará la flota de vehículos del personal de seguridad para que sean, a su vez, eléctricos.