Cambiar el tamaño de los pisos en función del espacio que requiera el usuario final. Cáritas ha buscado poder adaptar el espacio familiar y asegurar una gran zona destinada a la comunidad que cuente con zonas con servicios comunes y asistenciales como comedor o salas comunitarias para hacer talleres.
Los pisos están en régimen de arrendamiento para familias y personas en riesgo de exclusión. En estos momentos, hay cerca de 3.000 viviendas de esto tipo para colectivos desfavorecidos en la Comunidad de Madrid, donde el gobierno ha invertido más de 15 millones a ayudas para las Viviendas de Integración Social.