Esta simbólica celebración llega después de que el gobierno español se haya resignado al cierre de la central burgalesa en julio de 2013. Después del Consejo de Ministros del pasado viernes, la vicepresidenta Soraya Saénz de Santamaría explicó que el gobierno no va a dar ningún paso para impedir el cierre de Garoña, sino que es su empresa propietaria, Nuclenor, la que ha cambiado de opinión y la que tiene dar explicaciones. Por su parte, el CSN alegó razones técnicas para no dar más tiempo a la empresa para presentar su solicitud de prórroga.
La solicitud con todas las medidas correctoras debía haberse formalizado antes del 6 de septiembre, pero Nuclenor no lo hizo así. En un comunicado, la empresa participada al 50% por Iberdrola y Endesa, dijo que no tenía información suficiente sobre el contenido de la reforma del sector eléctrico que ha anunciado el Gobierno ni sobre una nueva tasa anunciada por la Junta de Castilla y León.
Así, la empresa decía reservarse la posibilidad de formular la solicitud de prórroga si una vez aclarada la situación le convenía.
En un informe al que ha tenido acceso Efe, el CSN se muestra contrario, por razones técnicas, a que la empresa presente la documentación fuera de ese plazo ya que eso redundaría en menos tiempo para revisar el estado de la central de cara a dar el visto bueno definitivo a la ampliación de su licencia. Un argumento que compartió también el ministerio Industria en un escrito también divulgado por esa agencia en el que descartó alargar ese plazo de solicitud.