Arroz modificado para un estudio de nutrición conducido por científicos estadounidenses (Universidad de Tufts en Boston),chinos (Academia de Ciencias Médicas de Zhejiang) y por el Centro Chino para el Control y la Prevención de Enfermedades podría haber sido ingerido por un total de 24 niños de entre seis y ocho años durante el año 2008. Estos son los hechos que Greenpeace denunció el pasado agosto y que fueron resultado de la voluntad de conocer cómo el organismo infantil absorbe y transforma el betacaroteno (pigmento naranja en algunos alimentos como las zanahorias).
Mientras que una parte de los autores del estudio publicado en el American Journal of Clinical Nutrition niegan haber utilizado arroz transgénico, otro grupo de autores afirman que lo hicieron con el consentimiento de las autoridades chinas. Aunque no existe consenso entre los autores y tampoco se sabe con certeza si los alimentos transgénicos son o no dañinos para las personas, organizaciones como Greenpeace defienden que la experimentación o comercialización de estos alimentos debe ser muy limitada hasta que no se comprueben sus consecuencias.