Tras la mala cosecha de 2011, la demanda de cereales, alimento básico en la dieta de estos países, al mercado internacional se mantiene alta. Sus precios internacionales están al alza y los términos de intercambio para los pastores (relación entre sacos de cereal conseguidos a cambio de animales) se mantiene altamente desfavorable para estos.
Algunas buenas noticias
Pero no todo son malas noticias. Acción contra el Hambre asegura que los niveles de precipitaciones han sido (con excepción de algunas regiones de Senegal, Níger o Chad), normales o por encima de la media y los cultivos para la próxima cosecha se están desarrollando en buenas condiciones. Los pastores, aunque muy debilitados, pudieron reiniciar su actividad en julio gracias a la regeneración de los pastos y los agricultores deberían contar con nuevos alimentos a finales de septiembre o principios de octubre.
Por otra parte, los esfuerzos de gobiernos y organizaciones humanitarias durante las fases prevención y emergencia de han dado buenos resultados, rebajando el pico de la crisis. Solo Acción contra el Hambre está ayudando a cerca de 800.000 personas con programas de nutrición y ayuda alimentaria. El Gobierno de Níger, por ejemplo, ha reducido en un millón sus estimaciones de casos de desnutrición aguda entre niños menores de cinco años. “Esto nos ha demostrado que la pasividad no es una respuesta, y que actuar da resultados”, afirma el director general de Acción contra el Hambre, Olivier Longué.