La escasez de agua es uno de los problemas más importantes que azotan a la población de la Franja de Gaza en la actualidad. La situación ha llegado a tal punto que Gaza podría convertirse en una zona inhabitable por la falta de agua, según han advertido representantes de la región durante una conferencia sobre agua que se ha celebrado esta semana en Estocolmo, y de la que ha informado The Guardian.
En Gaza viven acutalmente 1,6 millones de personas, el abastecimiento de las cuales depende de un acuífero situado entre la Franja, Egipto e Israel, y que corre el peligro de dañarse irreparablemente por la sobreexplotación y la contaminación que sufre desde hace décadas.
"El acuífero podría ser inutilizable en 2016 y el daño irreversible en 2020. El UNEP [Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente] recomienda que se cese la extracción inmediatamente porque, de lo contrario, el acuífero tardaría siglos en recuperarse. Incluso poniendo remedio ahora para acabar con la extracció el acuífero tardaría décadas en recuperarse", decía un informe publicado esta semana por la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo (UNRWA).
Por ello, una de las soluciones por las que pasa el futuro del abastecimiento de agua en Gaza es la construcción de una planta desalinizadora que permita transformar el agua del mar para hacerla apta para el consumo. Para que esto se lleve a cabo, se necesita una inversión de 500 millones de dólares, pero de momento no se dan los acuerdos necesarios.