La planta siderúrgica de Ilva en Tarento, una ciudad italiana a orillas del mar Jónico, ha abierto una importante polémica en Italia por el proceso judicial que podría llevarla a un futuro cierre a causa de la contaminación que produce.
Ilva es el mayor grupo siderúrgico de Europa y produce anualmente 28.000 toneladas de acero, además de muchísimas toneladas de sustancias contaminantes. El pasado 26 de julio, un juez ordenó cerrar parcialmente la factoría y mandó a prisión a ocho de sus directivos, acusados de no hacer nada por evitar la enorme contaminación que la fábrica ha producido durante años.
Se les considera culpables de haber provocado una situación de extrema contaminación en la zona. Según publica El País, ciudadanos, periodistas y ONGs han denunciado durante años a Ilva por sus emisiones contaminantes, que un estudio de la fiscalía de Tarento vincula con la muerte de 11.000 personas en los últimos 7 años. Muertes causadas por problemas cardiovasculares y respiratorios, y de los que la alta contaminación que ha provocado la planta sería la responsable.
Por esto, parece que la planta de Ilva podría llegar a ser cerrada si no se toman las medidas necesarias para reducir las emisiones, que algunos estudios consideran que se podrían disminuir a la mitad si se aplicaran las medidas adecuadas.
El problema surge ahora con los trabajadores, ya que Ilva emplea a 12.000 personas de forma directa y genera otros 8.000 empleos indirectamente, además de producir el 90% del acero italiano.
"El paro también mata", argumentan algunos de los trabajadores que se verían afectados. Pero hay que tener en cuenta que las personas que viven cerca de la factoría se están viendo muy afectadas por la extrema contaminación. Habrá que ver cómo se resuelve esta situación, que además de ser un caso de clara irresponsabilidad por parte de la empresa, también esconde casos de corrupción de observadores y políticos locales para que hicieran la vista gorda durante años.