El gobierno portugués ha aprobado una norma que obligará a los beneficiarios de susbisios del estado, especialmente los del Rendimiento Social de Inserción (RSI), a realizar labores sociales siempre que estén en condiciones de trabajar y no tengan ancianos o niños a su cargo.
Según dice ABC, los que reciban este tipo de subsidios tendrán que trabajar hasta un máximo de 15 horas, repartidas en hasta en tres días, en tareas de la administración local o instituciones de solidaridad.
El Gobierno plantea esta medida como una forma de activación social y comunitaria que además puede servir a los beneficiarios de estos subsidios para crear nuevos lazos que les permitan tener más posibilidades de acceder a nuevas oportunidades de trabajo.
Las estimaciones del Ejecutivo portugués prevén que con esta medida unos 60.000 beneficiarios del subsidio con edad y capacidad para trabajar estarán inscritos para encontrar un trabajo. Hay que tener en cuenta que anteriormente se realizaron varios cambios en las condiciones para acceder al RSI, entre las cuales está la retirada del subsidio si la persona rechaza una oferta de empleo.