La comunicación de los directivos del banco gallego se ha producido mediante un anuncio en prensa, titulado “Antes de nada, perdón”. Según informa RTVE, con esta carta pretenden transmitir “ilusión y confianza en este gran proyecto para Galicia”, pero pidiendo antes disculpas en el nombre del banco por lo que se hizo en la etapa anterior, ya que consideran que es su obligación hacerse cargo.
En el texto hacen mención especial a las participaciones preferentes, que afectan en Galicia a unas 43.000 personas por más de 900 millones de euros: “Pedimos perdón por el error de haber comercializado preferentes entre nuestros clientes particulares sin suficientes conocimientos financieros, causándoles así tan graves problemas”. Además, también se refieren a las abusivas indemnizaciones que percibieron algunos ex directivos de las antiguas cajas o a inversiones “poco prudentes” que se realizaron en el pasado.
Según recoge La Voz de Galicia, Castellano y González-Bueno anunciaron ayer que se trata de despejar el futuro del banco, pues “los clientes de las antiguas cajas merecen un reconocimiento público de los errores, unas palabras de disculpa y el compromiso firme de buscar soluciones. Garantizamos que no volverá a acontecer nada semejante”. El nuevo presidente, José María Castellano, añadió que “comienza una nueva etapa, y si hay responsabilidades que exigir, se exigirán”.
La entidad ha pedido ayudas públicas por valor de 6.000 millones euros para llevar a cabo el saneamiento íntegro, aunque dicha cantidad no incluye la cantidad de recursos privados que se negocian para su entrada en paralelo a la inyección pública, tras la recapitalización o en el momento previo a la salida en Bolsa. En opinión de Castellano y González-Bueno, ésta es una “oportunidad única” para cambiar la forma de funcionar de los bancos.
Según recoge La Voz de Galicia, el jefe del ejecutivo gallego, Alberto Núñez Feijoo, aplaudió ayer la “humildad” de ambos directivos, que considera “poco habitual entre determinados directivos bancarios”.