“Si los comentarios del gobierno ruso son ciertos, es un anuncio muy débil. No es suficiente con que Rusia no establezca nuevos acuerdos de comercio de armas con el gobierno sirio mientras continúen existiendo los acuerdos previos. Se deben parar inmediatamente todos los envíos de armas a Siria, incluyendo la asistencia técnica”, afirma Ann Harrison, Deputy Director de Amnistía Internacional para Oriente Medio y África del Norte.
Harrison añade que “mientras Rusia continúe bloqueando los esfuerzos internacionales para encontrar una solución efectiva a la situación, el pueblo sirio seguirá sufriendo la represión y los abusos. Muchas de las armas proporcionadas por Rusia y otros países se están utilizando para violar los derechos humanos”. Para evitar que el gobierno sirio reciba más armas, Amnistía Internacional pide que se establezca inmediatamente un embargo armamentístico.
El debate tiene lugar mientras se celebra en Nueva York la Cumbre sobre el Comercio de Armas, en la que según AI, los representantes rusos ya han intentado evitar que el tratado no contenga fuertes normativas respecto a los derechos humanos. Para la ONG, de esta cumbre debería derivarse una “regla de oro”, o una normativa que hiciera que todos los países que quisieran vender armas tuvieran que estudiar los posibles riesgos y asegurarse de que sus armas no fueran a utilizarse para violar los derechos humanos. En caso de que el riesgo de que esto sucediera fuera muy grande, el acuerdo comercial no podría realizarse.