El pasado martes finalizó la tercera edición del Citizen Day de L’Oréal España, una acción de voluntariado corporativo que el grupo realiza en 58 países y con la que pretende que sus colaboradores salgan de sus oficinas, demuestren su compromiso con la sociedad y refuercen el papel del grupo como ciudadano corporativo solidario.
Durante una semana, los empleados de L’Oréal España, repartidos entre la sede de Madrid y la fábrica de productos capilares de Burgos, han tenido la oportunidad de dejar sus funciones habituales para donar su tiempo a causas solidarias. Este año, las acciones voluntarias se han enfocado desde tres perspectivas clave en la política de responsabilidad social corporativa de la compañía: cuidado del medio ambiente, apoyo a colectivos desfavorecidos y la belleza generosa.
Si en 2011 más de 15.600 empleados de todo el mundo participaron en acciones solidarias para su comunidad, este año la cifra ha superado los 19.000 empleados.
Acciones en Madrid y Burgos
Dentro de las actividades programadas, en Madrid se realizó una acción conjunta con la Organización Cultural Norte Joven, en la que se impartieron charlas sobre cuidado personal, además de un curso de asistente de comercio, dirigido a jóvenes de entre 16 y 25 años en riesgo de exclusión social. Además, se realizaron cortes de pelo gratuitos en el Centro de Acogida de Mujeres Maltratadas y en el Centro Asistencial Hermanas de la Caridad, ambos en Madrid. En el comedor social de este último y en el de Luz Casanova, los voluntarios de L’Oréal ayudaron a servir las comidas que se ofrecen todos los días a cientos de personas sin recursos.
Tanto en la fábrica como en la sede se realizaron Operaciones Kilo para el banco de alimentos de Burgos y Madrid. En el de Madrid, además, también se colaboró en la clasificación y reparto de los lotes de alimentos. En otra de las acciones, promovida por la Asociación Atalaya de Burgos, los empleados ayudaron a montar un campamento urbano que acogió a 100 niños inmigrantes en riesgo de exclusión social y se realizaron diversas actividades con la asociación Autismo Burgos.
Las acciones relacionadas con el medio ambiente también tuvieron su espacio. En Madrid y junto a Ardilla – Plantemos por el Planeta, los trabajadores realizaron una limpieza de las orillas del río Henares, donde se recogieron casi 500 kilos de basura. Por su parte, en Burgos los voluntarios trabajaron junto con el Ayuntamiento colocando protectores en los árboles de la zona del Cinturón Verde (Fuente del Rey), que el año pasado sufrió un incendio. Por último, en la sede de Madrid se realizó un mercadillo solidario, en el que todos los productos a la venta habían sido elaborados en centros especiales por personas con discapacidad, con el objetivo de apoyar su inclusión laboral y fomentar su profesionalización.