El acto de entrega estuvo presidido por el alcalde de Vitoria-Gasteiz, Javier Maroto, que declaró que las ciudades deben trabajar unidas, creando una "red de ciudades verdes que aúne no sólo a las urbes ganadoras sino también a las candidatas, para tener una voz más fuerte en Europa y continuar así impulsando las buenas prácticas en el ámbito de la sostenibilidad y del medio ambiente. Así seremos referente para otras ciudades que quieran sumarse, y para compartir, en definitiva, el principio de que es necesario hacer más con menos, ofrecer más y mejores servicios, consumiendo menos recursos".
En el evento también se han dado cita las máximas autoridades europeas como el Comisario de Medio Ambiente, Janez Potocnik; el Director de Medio Ambiente, Karl Falkenberg o la Presidenta del Comité de las Regiones, Mercedes Bresso; así como el Ministro de Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete o el Lehendakari, Patxi López.
Copenhague ha recibido una mención especial por sus logros, especialmente en términos de eco-innovación y de movilidad sostenible, su compromiso de actuar como un modelo a seguir para la economía verde, y una estrategia de comunicación excepcionalmente prometedora. "Felicito a Copenhague porque tenemos mucho que aprender de los esfuerzos de la ciudad por mejorar el medio ambiente y la calidad de vida de los ciudadanos o la creación de nuevas oportunidades de negocio. Espero con interés su año, porque tendrán numerosas ocasiones de mostrar su experiencia y su enfoque creativo para la planificación urbana y al desarrollo de una economía verde", ha declarado Potocnik.
Otras ciudades como Bristol o Frankfurt han sido alabados por parte del jurado dado su compromiso medioambiental. Sin embargo, el jurado considera que Copenhage es el mejor ejemplo de desarrollo económico sostenible, lucha contra las preocupaciones ambientales, económicas y sociales. Además, consideran que Copenhage tiene gran potencial para la réplica de su modelo en otras ciudades del mundo. Se ha destacado la planificación y diseño urbano de Copenhage, que pretende además convertirse en "la ciudad de los ciclistas" facilitando su acceso y tránsito. Su objetivo es conseguir que un 50% de los desplazamientos se realicen sobre dos ruedas para 2015, y lograr la neutralidad en emisiones para 2025.