El Ayuntamiento de Madrid, apretado las deudas que está obligado a pagar cuanto antes a sus proveedores, considera que la recogida diaria de los residuos supone un lujo que sus arcas no se pueden permitir en estos momentos. Para justificar su decisión, Botella argumenta que otras grandes ciudades como Londres, Berlín o Bruselas no recogen la basura diariamente.
Según los planes del consistorio madrileño, a partir del próximo 1 de enero está previsto que los camiones dejen de pasar los domingos y festivos, y el vaciado de los contenedores amarillos se realizará tres veces por semana. Con estas medidas, el Ayuntamiento pretende ahorrarse unos cuatro millones de euros al año en la recogida de residuos y la tasa que se cobra a los ciudadanos también se reduciría en unos tres euros anuales.
No obstante, algunos temen que este ahorro vaya en detrimento de la imagen y la limpieza de la ciudad, sobre todo teniendo en cuenta que en el año 2009 Alberto Ruiz-Gallardón, por entonces alcalde de Madrid, reintrodujo una tasa específica para costear el servicio que no ha repercutido en una mejora del mismo.
Francisco Jardón, presidente de la Asociación de Empresas de Limpieza Pública (Aselip), considera que dejar de recoger la basura un día no solucionará nada: “Mantener el servicio igual con menos presupuesto es materialmente imposible. La basura no desaparece: si no se se recoge los domingos, el lunes habrá que sacar más camiones porque habrá que recoger el doble” dijo en unas declaraciones para El País.
Otras voces apuntan a que el camino a seguir debería ir por otro lado, ya que algunas poblaciones han provado durante los últimos años otros modelos de recogida en los que se ha potenciado una mayor separación de los residuos. Estos métodos son más costosos inicialmente para los ayuntamientos, pero a la larga han demostrado ser más eficientes económicamente por el aprovechamiento de los materiales reciclados, además de ser más sostenibles.