Amascal afirma que existe muy poco conocimiento sobre las ventajas de aplicar condiciones energéticas favorables a los edificios. "Las personas tienden a mirar hacia el corto plazo y no son conscientes de que una inversión en modelos más eficientes o en el consumo más responsable de energía, como por ejemplo en aire acondicionado o calefacción, supondría un ahorro del 30% en las facturas, así como una ventaja competitiva en el mercado", señalada Esther Estévez, gerente de Amascal.
La asociación reclama una campaña de sensibilización mayor y más efectiva que acerque a los ciudadanos y a las administraciones las ventajas tanto a corto como a largo plaza de la adaptación a la edificación sostenible.