Suhas Apte, vicepresidente de sostenibilidad de Kimberly-Clark, declaró para el diario Green Biz que aunque la compañía seguirá apoyando las iniciativas de explotación sostenible de los bosques, consideran que podrían reducir aún más su huella medioambiental mediante el desarrollo de una fibra alternativa.
La empresa declaró que, de cumplirse este objetivo, reducirían su uso de fibra de madera de 750.000 toneladas a 375.000 en 2025. Para lograrlo, Apte explicó que ya han comenzado a investigar sobre nuevos materiales que pudieran reemplazar a la fibra de madera. Es el caso de unos nuevos pañuelos que han sacado a la venta en Gran Bretaña y que contienen 90% de fibra de madera reciclada y 10% de bambú de rápido crecimiento.
Esta promesa de Kimberly-Clarck ha sido muy bien acogida por los grupos ecologistas, que afirman que este tipo de medidas son cruciales para evitar la deforestación. Richard Brooks, coordinador de la campaña de bosques de Greenpeace, declaró para Green Biz que “si lo hacen bien, las prácticas innovadoras de Kimberly-Clark serían rompedoras y subirían el listón para el resto de compañías, que deberían desarrollar iniciativas similares”.