La propuesta de prohibición de las bebidas azucaradas de más medio litro todavía necesita la aprobación del departamento de salud, pero se espera que los miembros del consejo le den el visto bueno.
Por su parte, un portavoz de la Asoaciación de Bebidas de la Ciudad de Nueva York ha declarado para The New York Times que el departamento de salud de la ciudad tiene una “obsesión insana con los refrescos”. En su opinión, “hay que buscar profesionales de la salud serios que busquen verdaderas soluciones contra la obesidad”.
Lo cierto es que en los últimos años, las bebidas azucaradas han sido objeto de numerosos debates. En algunas regiones, se ha prohibido su distribución en las escuelas o los edificios públicos. El doctor Thomas Farley, comisario de salud culpa a los refrescos del aumento de la obesidad en los últimos 30 años. Según ha informado a The New York Times, alrededor de un tercio de los neoyorkinos bebe al menos una bebida azucarada diaria, lo que podría ser la causa de que más de la mitad de los neoyorkinos adultos sean obesos o tengan sobrepeso.