WWF y Amigos de la Tierra denuncian la posición adversa de los estados miembro de la UE (y especialmente de España) en el Consejo Europeo, que ha debilitado sustancialmente el texto de la Directiva de Eficiencia Energética. En opinión de las organizaciones, el acuerdo no refleja ambición ni urgencia para conseguir los objetivos propuestos. Es el caso del objetivo del ahorro energético del 20%, que sigue siendo no vinculante en el texto final, lo que elimina los incentivos para que los estados intensifiquen sus esfuerzos para lograrlo.
Según las ONG, esta Directiva supondrá la pérdida de beneficios esenciales que se podrían alcanzar a través de medidas de eficiencia energética, en términos de generación de empleo, reducción de los gastos energéticos y reducción de las emisiones de los gases de efecto invernadero. WWF y Amigos de la Tierra consideran que es necesario que los estados miembro de la UE se den cuenta que este acuerdo es muy insuficiente para garantizar un futuro de bajo consumo energético y bajas emisiones de CO2.